Reflexiones sin elaborarse aún de Cornelius Hopmann

¿Pesimista?

Jul 22, 2008 by Cornelio Hopmann

A menudo se me acusa de ser pesimista en cuanto al desarrollo posible de Nicaragua. ¡Nada más equivocado! Al contrario, los verdaderos pesimistas son aquellos quienes, aduciendo permanentemente la falta de recursos, se conformen con la Nicaragua tal como está, menospreciando en lugar de apreciar su potencial existente. Yo al contrario en todas mis columnas hago hincapié en el potencial para el desarrollo nacional en base de los recursos ya a nuestra disposición -tanto tecnológicos como humanos; admito, a veces arrecho viendo nuestra incapacidad estructural de aprovecharnos de los mismos.
Comparto una visión con el Dr. Mariano Fiallos Gil, Padre de la Autonomía Universitaria, y con Carlos Fonseca Amador, Fundador del FSLN, diferentes en sus enfoques pero igual en el mensaje: a la Universidad Nicaragüense, a sus docentes y a sus estudiantes les corresponda un role trascendental en la transformación de Nicaragua. Es la Universidad, donde hay la mayor capacidad para analizar los problemas que agobian al país, son sus docentes y sus estudiantes -los futuros profesionales y los ya egresados- los mejor preparados de todos para elaborar propuestas y contribuir activamente al cambio.
No cabe ni la más mínima duda que la Universidad del año 2008 cuente con más recursos desde cualquier punto de vista que la Universidad del año 1958, inicio de la Autonomía, o la Universidad del año 1968, año del mensaje de Carlos Fonseca a los universitarios, o la Universidad del año 1990, año de la Ley de Autonomía. No cabe tampoco duda alguna que la Nicaragua de hoy disponga de varias veces la cantidad en recursos tecnológicos -y mucho más avanzados-. En nuestro campo -las Tecnologías de Información y Comunicación- el crecimiento ha sido espectacular: contamos hoy con entre 80 a 100 veces los recursos tecnológicos y humanos como hace 18 años.
En estas circunstancias me permito la insistente, quizás necia pregunta: ¿Porqué al parecer a tal explosión en recursos no le corresponde un desarrollo económico igualmente acelerado, al menos de un sector TIC empujante? ¿Porqué no hay un incremento parecido en la productividad de la economía nacional o al menos una reducción similar drástica en los costos de transacción, pública y privada?
Quiero señalar con claridad que para mi los culpables no son los políticos de cualquier color, quienes al fin y al cabo solamente elijan entre opciones que otros con más conocimiento les han elaborado; ni tampoco funestas fuerzas externas, pues Costa Rica, Malasia y Taiwan sin olvidar Tailandia o Vietnam estaban y están sujetos a las mismas fuerzas hasta en peor grado, sin embargo supieron implementar una dinámica de desarrollo completamente diferente.
La primera responsabilidad resta con los actores principales mismos, las universidades, las empresas privadas y los profesionales. En nuestro campo, las TIC, hemos analizado parcialmente las debilidades de las 60 carreras TIC ofrecidas en 43 universidades a 12,000 estudiantes no para criticar sino como base para trabajar, conjuntamente con las universidades, las empresas y los profesionales, en superarlas y desarrollar ofertas de formación complementaria para mejorar la inserción laboral, incluyendo a los 14,000 universitarios ya egresados. Estamos por iniciar un proyecto para mejorar con TIC la transparencia en la administración municipal en 18 municipios rurales para todos los ciudadanos, replicable a bajo costo en los otros 122 municipios rurales del país, siempre y cuando haya la voluntad de universitarios a colaborar. Estamos preparando, igualmente en base de estudios detallados, otros dos programas, uno para la inducción masiva de 50,000 MIPYMES en el uso de las TIC, el otro para mejorar el aprovechamiento de los recursos existentes por empresas de desarrollo de software y de servicios exportables en base de las TIC.
Estas cuatro iniciativas apuntan a cambiar la dinámica nacional entre los actores; por tanto su resultado depende ante de todo de la acogida, del aporte y de la sinergia de los actores mismos y no de la cooperación externa, aunque hemos identificado fuentes complementarias de financiamiento.
Entonces les estoy lanzando un reto a los más competentes en su autoestima y objetivamente con el mayor potencial, Universidad, Empresa y Profesionales; el mismo reto de hace 50 respectivamente 40 años atrás, con sus particularidades por supuesto. Si ni ellos sean capaces de asumirlo, entonces si habría razón para el pesimismo.

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Una Nicaragua sin futuro

Jul 16, 2008 by Cornelio Hopmann

En estos días el Instituto de Información Universitaria de Alemania publicó los resultados de un estudio representativo sobre la inserción laboral de los graduados universitarios del año académico 2000/2001. Los resultados: entre todas las carreras, cerca al 90% de los graduados tienen un empleo regular, en los campos de Ciencias Naturales, Informática, Matemáticas y Tecnología hasta el 97%. El 85% de los con empleo se siente satisfecho con el contenido del mismo; para el mismo porcentaje los conocimientos obtenidos por el estudio eran condición imprescindible para su trabajo. Complementando sus estudios, el 90% ya había participado en algún tipo de formación adicional después de graduarse.

Ahora mal, según censo 2005 de Nicaragua, hubo 151,301 profesionales con título universitario, de los cuales 115,031 tenían trabajo regular, quedándose 36,184 o el 24% sin empleo fijo. En carreras vinculadas con las Tecnologías de Información y Comunicación, hubo 10,677 titulados, de los cuales 7,770 tienen empleo mientras 2,904 o el 27% se quedó sin empleo. Me consta que una vez graduado hay poca inclinación de invertir en superación, sea por el profesional mismo, sea por su empresa.

No hay forma más clara para señalar las causas del subdesarrollo de Nicaragua. Puesto a parte el al menos 50% de la población económicamente activa, que ni quiera logró a completar la primaria, Nicaragua tampoco sabe aprovecharse del 2.8%, que llega a terminar una carrera universitaria ni muchos menos desarrollar aún más este, su potencial.

En contraste la Unión Europea no solamente aprobó recientemente una directiva contra la inmigración no deseada por gente sin formación alguna, sino al mismo tiempo muchos estados miembros, entre ellos Alemania, aprobaron nuevas políticas para fomentar la inmigración deseada, en particular de profesionales y técnicos, pues las proyecciones muestran un creciente carencia de los mismos como consecuencia de la transición demográfica de los años 80. La Industria alemana de Maquinaría, el pilar de las exportaciones alemanes, ya señaló serias limitaciones a su desempeño futuro por la falta de profesionales en las áreas de Ciencias Naturales, Informática, Matemáticas y Tecnología.

Obviamente el profesional desperdiciado en Nicaragua, buena formación y deseos de superación asumidos, será un inmigrante muy bien recibido no solo en la Unión Europea sino también en los Estados Unidos y hasta en la vecina Costa Rica. Me temo que muchos jóvenes profesionales nicaragüenses, y profesionalmente los mejores, no van a desaprovechar ésta oportunidad, que Nicaragua misma les niega.

Sin embargo me atrevo a sospechar, después de 23 años de intentar a nadar contra la corriente, que haya un mal más de fondo: en Nicaragua se aprecia, cuando mucho, el título no el conocimiento o a la inversa desde el niño que sale de la primaria a las alturas del 3 grado porque para sus padres ya no vale la pena, hasta el estudiante universitario, que se preocupa por pasar pero no por aprender, el saber en Nicaragua, salvo en algunos islotes, no tiene valor para nadie, mucho menos comparado con el olfato para oportunidades y la astucia para aprovecharse de las mismas, impidiendo no superando a la competencia.

Esto lo transmite el discurso real en todos los ámbitos, medios incluidos e independiente de los colores políticos. A la vez 24 años de recurrir a la caridad de otros países y de instituciones externas -desde la campaña “Nicaragua deba sobrevivir” en adelante- argumentando por todos lados constantemente con la miseria, sea como ONG sea como Estado, con o sin garrote, han establecido firmemente a la miseria como paradigma dominante, no el potencial. Cómo no van a calar dos décadas de un discurso único en la mente de jóvenes, así me consta a menudo en mis aulas de clase: según los jóvenes en Nicaragua y para Nicaragua no hay futuro. Con todo el cariño para con el país de mis hijos y estudiantes es cierto: una Nicaragua, que renuncia a desarrollar su potencial y de hecho renunció a aprovecharse plenamente de él, renuncia al desarrollo mismo y acepta a la miseria como su único futuro.

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Desarrollo, Autonomía y Responsabilidad

Apr 06, 2008 by Cornelio Hopmann

Aunque se ha hecho costumbre definir pobreza y miseria en términos de la capacidad o necesidades de consumo, Nicaragua como país es pobre por carecer de la capacidad y de las oportunidades de producir riqueza por medio del empleo productivo de sus habitantes. Esto en gran parte tiene que ver con el bajo nivel de educación y formación, pero resulta que aún para los que lleguen a la cima de la formación, el título universitario como profesional, no hay suficientes oportunidades. Según censo 2005, hubo 151,301 profesionales con título universitario, de los cuales 115,031 tenían trabajo regular, quedándose 36,184 o el 24% sin empleo fijo.

Destaca el desempleo en carreras vinculadas con el turismo: de 2,536 titulados solamente 1,331 encontraron empleo, mientras 1,205 o el 48% se quedaron. En carreras vinculadas con las Tecnologías de Información y Comunicación, hubo 10,677 titulados, de los cuales 7,770 tienen empleo mientras 2,904 o el 27% se quedó sin empleo. Las cifras para Administración de Empresas y áreas vinculadas y para Contaduría y Finanzas son similares. Las áreas mencionadas representan a más que un 40% de los titulados y estudiantes activos respectivamente, o sea la situación tiende a agravarse en los próximos años.

¿A quién le corresponde semejante situación? Hay quienes argumentan que el país necesite más técnicos y más obreros calificados y no más profesionales, sin embargo los universitarios en este momento representan menos que el 2.5% en la pirámide de formación mientras países con mayor desarrollo apuntan al 25% y más y por el otro, como lo muestra de nuevo el censo, la situación del desempleo es aún mucho peor para los sin título universitario.

Hay quienes reclaman al gobierno o más general al estado, sin embargo los actores de la formación universitaria -las 10 universidades miembros del CNU y las 48 autorizadas por el CNU- gozan de autonomía garantizada por la constitución, igual el sector privado goza de la libertad empresarial siendo el empleador más importante. Al fin la constitución garantiza el libre ejercicio de las profesiones. Por tanto no es culpa del estado, mucho menos de los gobiernos, que hay un aparente divorcio entre la oferta formativa de las universidades y la capacidad del sector privado de aprovecharse de esta oferta.

Según la Ley de Autonomía de las Instituciones de la Educación superior, elaborar y coordinar la política nacional de la Educación Superior del país le corresponde al CNU. Ya anoté en una otra columna, que en lugar de cumplir el mandato de la ley, el CNU lo ha convertido en un negocio, su negocio.

Esto no cambiará el Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación creado por la Ley General de Educación. La misma ley reafirma en su art. 48 la vigencia la Ley de Autonomía, a pesar de muchas contradicciones sistémicas entre ambas leyes, entre ellas que le sigue correspondiendo al CNU autorizar nuevas universidades mientras el CNEA solamente puede acreditar y evaluar su programa. ¿Qué si el CNU autoriza pero el CNEA no acredita o vice versa? Ambos bandos, las Universidades del CNU y las fuera del CNU, no quisieron tocar el meollo del asunto, la reforma integral de la Ley de Autonomía, donde para ambos la afluencia abundante de estudiantes a las carreras mencionadas representa ingresos sustanciales al margen de la ley vigente.

Sin embargo la responsabilidad incumplida, con los resultados fatales mencionados al inicio, le toca también a las organizaciones empresariales -COSEP y sus organizaciones afiliadas, otras cámaras y asociaciones gremiales-, quienes en 18 años no han sido capaces ni quiera de pronunciarse por escrito sobre la formación profesional, de establecer una colaboración gremial sistemática para con las universidades ni hablar. Lo que hay, cuando mucho, son iniciativas de algunas empresas o grupos de empresas, no del empresariado como tal.

Les toca responsabilidad incumplida también a los propios profesionales. De los cuatro grupos de carreras de mayor demanda -Administración de Empresas, Leyes, Tecnologías de Información y Comunicación, Contaduría y Finanzas- solamente los contadores y los abogados cuentan con asociaciones profesionales, y solamente el gremio de los contadores supo incidir en la formación universitaria.

En fin, Nicaragua optó por un marco constitucional garantizándoles autonomía respectivamente libertad en el ejercicio a universidades, empresas y profesionales, opuesto al modelo del estado dictatorial, sea de la derecha, sea de la izquierda. A pesar de su role clave para el desarrollo de la capacidad de producir riquezas, ninguno de los 3 supo en los 18 años pasados cumplir con las responsabilidades que vienen con ésta autonomía respectivamente libertad, mucho menos colaborar efectivamente entre ellos mismos. Estos 3 grupos representan a la vez a los con mejor educación y en la mejor situación económica propia. No deben sorprenderse entonces si las masas menos favorecidas votan por caudillos como supuesta solución.

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Algunas reflexiones sobre el país de mis hijos y sus universidades (escrito originalmente en 1995)

Mar 28, 2008 by Cornelio Hopmann
para mis hijos y mis estudiantes

por Cornelio Hopmann

Haga lo que hagas, pero siempre de una forma tal que la razón de tu actuar pueda convertirse en ley general para todos

Immanuel Kant, Imperativo Categórico

  1. La historia se repite ?
  2. Todo viene desde afuera ?
  3. Todo solo para la Primaria ?
  4. Recibir para no invertir ?
  5. Estudiantes pobres ?
  6. Universidades públicas para los ricos?
  7. Estallido anunciado ?
  8. Una ley de la Transición
  9. La Universidad como cuartel ?
  10. Un intento, fracasado antes de iniciarse
  11. Urgen cambios de fondo !
    1. Hay que sacar las universidades públicas del juego político.
    2. Hay que establecer formas de participación efectiva, democrática
    3. Hay que separar el financiamiento del estudio
    4. Hay que terminar con el papel del CNU como legislador, juez y parte.
    5. Hay que sacar la Universidad de la lógica fatal de presentar miseria
    6. En la docencia, se debe partir del pleno respecto efectivo a la libertad de cátedra
    7. Si la Universidad pública en verdad pretende ser la opción
  12. ... y tenemos la energía para hacerlos ?
Miércoles, 13 de diciembre 1995: en los alrededores de la Asamblea Nacional, estudiantes y otra gente pobre se enfrentan a estudiantes y otra gente pobre, unos vestidos como tal, los otros disfrazados como policías. Resultado del choque: por lo menos 30 heridos, 6 de ellos de gravedad con consecuencia de por vida, 2 muertos.

Quien los ha puesto ahí ? Quien los ha opuesto así ? Sea mera coincidencia que los humos de las bombas lacrimógenas disparadas frente a la Asamblea Nacional invadieron también los salones de Olof Palme, donde en esos precisos momentos se llevó a cabo la reunión con los países y organismos donantes ?

Desde el mismo día abundan las explicaciones, donde por todos lados se insiste en establecer paralelas históricas: un masacre como el de la guardia de 59, una vez más las turbas sandinistas por el otro. Ninguna de estas supuestas explicaciones explica, más bien parecen síntomas de una nostalgia, que pretende volver por lo menos en palabras a tiempos y un mundo en lo cual por un lado todo pareció fácil de juzgar -los buenos y los malos- y donde por el otro todavía el amanecer era tentación.

La historia se repite ?

Comparto con el país solamente un poco más que 10 años de su historia, pero si todas las esperanzas que el país sea mejor para nuestros hijos. Sin nostalgia por tiempos, que no he vivido, armado solamente con conocimientos por lectura, pero si con la pregunta si esta historia se extenderá a mis hijos, veo otra constante: Desde de los tiempos de la independencia hasta, al parecer nuestros días, se repite la misma historia: las fracciones de la capa líder del país miden sus fuerzas en el campo de batalla, antes de sentarse a negociar entre si las cuotas de poder e ingresos. Sospecho que hasta la relativa relación numérica se ha mantenido desde aquellos tiempos: Unos -la mayoria- poniendo los combatientes, víctimas y espectadores-, los otros como fracciones fraccionándose y alienándose como en un caleidoscopio de un día al otro.

Lo que habrá cambiado serian la cifras absolutas de cada parte, no la relación. Los actores cambian, de vez en cuando nuevos actores entran, otros se repliegan, pero la pieza sigue igual.

Igual la inherencia invitada parece constante: Desde de los días de William Walker hasta los días de John Maisto, se invita o se combate a que desde afuera se financie y por tanto decida el desarrollo del país. Igual como las alianzas se cambian de un día al otro, de una hora a la otra se pasa de la invitación a la condena, del rechazo al abrazo. Asombra la facilidad de cambiar papeles y posiciones.

Si -con todo respecto y más bien con mucho cariño- se toma al país como si fuera un persona, entonces Nicaragua presenta todas las características de un adolescente: ya no niño, pero todavía sin criterios propios ganados por experiencia, se cambia de parecer de un día al otro. Por esto a veces me inclina a darle este sentido a aquella frase celebre de Rubén Darío: el joven con todo su futuro por adelante, soñando de ser algún día alguien.Todavía no se conoce a si mismo. Quiere sentirse fuerte pero a la vez inseguro busca como reducir cualquier situación a blanco y negro, facilitándose la elección del camino para mañana.

Ahora bien, en los mismos libros de mi lectura, autores nicaragüenses de todo índole no se cansan en buscar, presentar y hasta inventar razones por lo cual Nicaragua le importaba a otros por ser importante para ellos. Con mis antecedentes en el norte, déjanme constatar que Nicaragua nunca tenia importancia vital para nadie afuera. La corona española mandó siempre la cuarta o quinta categoría de funcionarios, los diferentes emisarios de los EE.UU. eran de igual categoría. La gran mayoría de los embajadores de otros países de antes y de hoy o tenían Nicaragua como su último puesto -antes de jubilarse- o dentro de sus primeras posiciones con responsabilidad en su respectiva carrera diplomática. Excepciones confirman la regla.

En los libros de la historia allá aparece Nicaragua en las notas de pie de pagina, cuando por una u otra condición circunstancial accidentalmente algún suceso sucedió en aguas o territorios nicaragüenses o por circunstancias coyuncturales la ubicación geográfica -no el país- llamó la atención.

Aún en la década pasada, Nicaragua figuraba en la agenda del Norte solamente como una carta más de cierto valor en el póker por influencia y poder entre EE.UU., Europa Occidental y el Bloque Socialista.

Adolescentes desarrollan su autoestima en base de que ellos, independiente de su comportamiento o capacidad, siempre importan a alguien: sus padres. Países, como se vé, no tienen tal suerte, sino tienen que valerse desde el primer día de si mismo. Al llegar a la mayoría de edad se aprende, que lo esencial no es importarle a alguien sino de ser respetado por muchos, o dicho de otra forma que la autoestima es condicio sine qua non para el respeto externo y que este respeto es la única base para importancia como tal.

Entonces Nicaragua tiene que confiar en si mismo -es decir que todos y cada uno confie en su propia capacidad para sacar adelante al país-, porque ningún dirigente ni mucho menos la inversión extranjera van a levantar al país, como a pesar de todas las promesas nunca lo han hecho en el pasado .

Todo viene desde afuera ?

El abismo entre importancia real en el exterior e importancia siempre asumida desde a dentro, tiene su explicación: dado el tamaño del país -en términos económicos no alcanza ni el 20% de Dade-County, Florida- sumas afuera ridículas en el contexto de Nicaragua aparecen como fortunas. De esta forma la influencia externa en los balances internos toma un peso, que en la realidad externa no le corresponde.

Sucede entonces una proyección inversa: en Nicaragua se comienza a suponer que el peso que se da a X institución multinacional o X país en Nicaragua le corresponde un peso igual que este tenga dentro de la lista de puntos de importancia de aquellos. Dudo que el director general del FMI haya pasado una sola noche de insomnio, pensando en Nicaragua.

Por tanto en este momento de la historia, nadie desde afuera esta imponiéndole a Nicaragua una cierta política por algún interés específico en el país. sino se plantea dos cosas muy simples: que se cierre la brecha entre importaciones y exportaciones y que el estado recupere una solidez financiera, que le permite a enfrentar las nuevas deudas. Como alcanzar los objetivos, le corresponde exclusivamente a Nicaragua, salvo que se tiene que presentar argumentos y hechos convincentes que sorportan, que la política implementada permitirá alcanzar los objetivos.

Los últimos 15 años no obstante, han encaminado al país por un sendero que, lejos de salir de la dependencia, tanto real como espiritual, nos hunde cada día más. La actividad económica externa de mayor impacto para Nicaragua la constituye la canalización de recursos externos en concepto de donaciones y prestamos. Tal como funciona el mecanismo de obtención y asignación, tanto con el gobierno anterior como el actual, la asignación interna de estos recursos no dependen de eficiencia y eficacia en su uso -es decir de la competencia- sino de influencias, conectes y amarres. La buena intención de ayudar a los necesitados sale por la culata: Como no hay consenso ni criterio que constituya necesidad, hay una carrera inversa y perversa: en lugar de presentarse como eficiente y exitoso, todo el mundo se apresura para presentarse como el más necesitado de todos.

Los efectos letales van más allá: desde de las instituciones del estado hasta la banca estatal, los respectivos ingresos dependen menos de la inversión rentable de los recursos externos y más de que haya un flujo constante, y ojalá creciente, de lo cual se puede apartar porcentajes como costos de manejo, administración y canalización, o sea ingresos de transferencia.

No sorprende pues que un mecanismo absurdo y podrido se convierta en corrupción común por todos lados por un lado y que por otro es consecuencia obvia que el país se descapitaliza cada día más.

Todo solo para la Primaria ?

Dentro de esta lógica fatal, el planteamiento de las autoridades de las universidades del CNU, si tiene coherencia: Lo que ellos reclaman es, que se les canalice en forma directa un porcentaje fijo igual como a otros segmentos de la sociedad de la misma capa.

No confíen, que pueden ganarse este porcentaje a través de servicios, puesto que por un lado se sienten excluidos de los mecanismos de amarre -nadie nos toma en cuenta- y por el otro temen que muchos campos donde sí tendrían capacidad de aportar, no tendrán chance, puesto que los fondos externos ya vienen arreglados en que los trabajos de investigación, desarrollo y consultaría se ejecuten por profesionales del país u organismo donante.

Aducen además, que los organismos internacionales -incluyendo las instituciones bancarias internacionales- se enfoquen en proyectos de necesidades básicas en áreas de educación, salud y prevención de desastres.

Este en el caso de Nicaragua es cierto. Pero no es que estén por principio en contra de apoyar proyectos de alta tecnología o de educación superior -los créditos a largo plazo y la asistencia para el desarrollo concedidos últimamente a Costa Rica lo muestran - sino ellos exigen consistencia y coherencia en los planteamientos nacionales: Si Nicaragua misma presenta como problemas principales la carencia de bienes y servicios básicos en educación, salud y vivienda, entonces ellos no aceptan que el país dirige la mayoría de sus recursos propios hacia otros problemas, esperando tácitamente que la comunidad donante se haga cargo de los problemas básicos en forma permanente e indefinida.

No hay una política de primarización forzada desde afuera, sino se exige, que Nicaragua muestre que la inversión en las universidades esté dentro de las formas más eficientes y eficaces para resolver los problemas señalados por el mismo país como básicos. Hasta la fecha falta tal demostración.

Recibir para no invertir ?

En consonancia con el ambiente del país la meta de todos es participar, donde se distribuye riqueza, y no invertir para producir riqueza. Las actuaciones del mismo CNU lo afirman: Ya en el preludio a la batalla anterior en 1992, el CNU recurrió de amparo contra una disposición del gobierno, por la cual se pretendía asignar por el gobierno porcentajes a inversión y gastos corrientes.

Ganado el juicio por el CNU, no obstante, las universidades no elaboraban por autoridad propia un plan de inversión, sino continuaron a gastar más que un 97% del presupuesto en gastos corrientes. No se conoce tampoco un plan contundente y convincente de inversión por lado de las universidades a donde dirigir con que fines fondos de la cooperación externa.

De este panorama sale solamente la UCA, que usa la aportación estatal más las mensualidades escalonadas -ya no son voluntarias como manda la ley, puesto que el sistema voluntario fracasó- para sufragar su gastos de operación en el pregrado. La UCA ha invertido toda la cooperación externa en un programa de inversión a largo plazo, construyendo edificios y adquiriendo terrenos como nunca antes. Quizás se debe este hecho al que el Rector de la UCA es economista. No obstante aún la UCA piensa, que se requiere del aporte estatal garantizado por unos 2-3 años más, hasta que las inversiones hechas rinden resultados.

Estudiantes pobres ?

Quizás por este objetivo táctico, al parecer el Padre Rector se olvidó de las palabras y argumentos, con los cuales el justificó la política de aranceles del UCA, diciendo que la mayoría de los estudiantes de la UCA no eran pobres, sino cuando mucho clase media empobrecida.

Los estudiantes verdaderamente pobres están en retirada forzada desde hace años. Obviamente la familia de este estudiante está más afectada que otras por la situación económica global. Pero a la vez los mecanismos de selección y ubicación, que aplican todas las universidades, con excepción otra vez de la UCA, cierren año tras año mas las puertas para ellos.

En 1990 se tomó como criterio el promedio de la secundaria, en 1995/96 se ha pasado a un sistema, donde le corresponde un 60% de la nota de clasificación al examen de admisión. Este sistema ha llevado consigo que el porcentaje de estudiantes aceptados correspondientes a escuelas públicas ha bajado de un 65% en 1990 a menos que un 40% en 1995 del total, donde debe tomarse en cuenta además que el universo de escuelas públicas es mucho más grande que el de secundarias privadas, no obstante que muchos padres de familia de clase media aún con sacrificio trasladaron sus hijos a colegios privados, como la gran mayoría de los docentes universitarios. En cifras 1 de cada 30 aspirantes del Ramiréz Goyena tiene chance de ingresar, mientras 2 de cada 3 candidatos del Centro América clasifican sin problemas.

Los remedios, como los años o cursos de nivelación y preparación ofrecidos entre otros por la UNI, resultan peor que la enfermedad. De hecho se han convertido en fuente de ingresos adicionales tanto para profesores como para la institución. Solamente el Centro Nacional de Estudios Generales de la UNI cerró en el año pasado 1994 con un superávit de un Millón de C$ -ya restados todos los gastos y costos.

En el año 1995, con una mensualidad elevada de 150 a 250 C$, habrá una superávit aún mayor. Aunque la cantidad de estudiantes que atiendan a estos cursos crece año tras año, solamente un tercio llega a entrar a final a la universidad. Es decir los que no entran, financian a los que entran.

Los cupos reservados para los felices egresados de CNEG, creciendo de un 20% en 1993 van a llegar a un 60% para el nuevo ingreso de 1996, favoreciendo aún más al pudiente.

Cabe la pregunta, cual estudiante pobre tenga los recursos para mantenerse en Managua y además pagar 250 C$ mensualmente. De esta forma, el estudiante pobre de un departamento rural ya es especie en extinción .

Universidades públicas para los ricos?

Todas las universidades estatales han reducido sus cupos para el primer ingreso en los últimos años, hasta casi la mitad como en el caso de la UNI, con una demanda constante hasta creciente. De esta forma el pobre estudiante de un colegio público tendrá un chance 1 : 500 de clasificar, si se atreve a prematricularse directamente. No falta mucho para tener una situación como en Brasil, donde el estudiante rico va gratis a la Universidad pública de prestigio, mientras el estudiante pobre paga por una educación pobre en una seudo-universidad privada. UPONIC y UCCOM ya muestran claramente esta tendencia.

Pero no solamente las puertas de nuevo ingreso para las clases pobres se han cerrado, sino hoy en día solamente asistir a clase es gratis, a veces nisiquiera esto. Desde el pago por el uso de laboratorios, pasando por el pago de fotocopias, folletos y los textos de los examen, hasta el famoso curso paralelo pagado -supuestamente por falta de profesores- el estudiante tiene que incurrir en un sin numero de gastos extra, si el o ella quiere graduarse al final. Y aún no hemos incluido la compra de bibliografía casi obligatoria, que si hay en las librerías pero no en las bibliotecas. Se estima, que un estudiante de ingeniería tiene que organizarse unos 150 C$ mensuales como mínimo para enfrentar estos gastos.

Entonces, agobiados por pagos por todos lados y percibiendo que rápidamente se convierten en minoría, entre los estudiantes de extracción pobre crece día a día desesperación y angustia. Aún más, cuando ellos en muchos casos son los portadores de la única esperanza de toda su respectiva familia, parientes incluidos, para salir de la miseria. No sorprenden entonces la rabia hasta violencia, productos de esta desesperación y cercenamiento dentro de la misma universidad, cuando deliberadamente se incendió la mecha.

Estallido anunciado ?

La situación explosiva se ha venido acumulándose durante los últimos años. Todos los universitarios lo sentimos. Porque entonces estalla hasta ahora y no antes ? La explicación es relativamente simple.

Hace un poco más que un año en las universidades públicas asumieron nuevos funcionarios los cargos de dirección en todos niveles, nuevos solo en los cargos dado que en gran mayoría son funcionarios de carrera administrativa-política desde ya de la década pasada.

Ganaron sus respectivas elecciones con consignas como de 1989/90: Todo será mejor - para todos. Obviamente casi nada resultó mejor, por parte por ineficiencia hasta corrupción, por parte por contradicciones en las mismas promesas: No se puede prometer estudios gratis, mejoras salariales e inversiones al mismo tiempo, sin indicar ni saber de donde saldrían los recursos adicionales.

Al verse confrontado con las promesas incumplidas, las dirigencias, -institucionales, gremiales y por ende estudiantiles- optaron por la táctica del 'pararrayos', o sea había que encontrar al culpable a cualquier costo y por supuesto fuera de la Universidad, adaptando un modelo ya establecido, según lo cual FMI y BM y sus imposiciones son los culpables del desastre económico.

Ellos sabías desde de las negociaciones del año 1994 en torno a las reformas constitucionales, que el presupuesto para 1996 iba a ser en base de los ingresos ordinarios, hasta estaban dispuesto aceptarlo en forma explícita como precio para la inclusión del 6% a la Constitución, como lo muestra la carta del Presidente del CNU del año pasado. Sabían, que como parte del pacto político para la vigencia de las reformas, la ley de autonomía estaría en la agenda, donde el tenor de las negociaciones - mantenimiento del subsidio institucional y en cambio inclusión de UNICA, UAM y Universidades de la Costa- era secreto a voces.

Por el otro lado, la capa líder del país, desde noviembre de 1994 hasta noviembre de 1995 tenia otros puntos más importantes en la agenda, que afectaron en la sustancia los balances de riqueza, ingresos y por ende poder entre ellos mismos. Primero las reformas a la Constitución, después su promulgación e implementación y por ende los problemas relacionados con las leyes de la propiedad y de la privatización de TELCOR. En todos estos puntos estaban en juego fuertes intereses económicos y solamente con mucho esfuerzo se llegó a un nuevo equilibrio frágil entre las fracciones.

El conflicto por el 6% no afecta seriamente a nadie, salvo los inmediatamente involucrados. Por tanto un cínico podría decir que era hasta bienvenido, puesto que sacó los conflictos de fondo -plasmados en los leyes arriba mencionados- del primer plano de la opinión pública.

El conflicto permitió aprobar sin llamar mucho la atención el paquete grueso del presupuesto, un presupuesto completamente dentro de las líneas de canalización de fondos externos como mencionado arriba. Lo muestran el déficit fiscal de un 40% a financiarse por recursos externos y el hecho que los mismos diputados canalizaron 60 Millones de Córdobas a proyectos de desarrollo, propios e individuales por diputado.

Entonces, se estableció una batalla con una consigna única - el 6% para la Universidad-, pero con objetivos y motivos muy diferentes: Los estudiantes de abajo, asfixiados y cada vez más escasos en la misma universidad, con el objetivo de mejorar en forma efectiva su situación o por lo menos frenar el deterioro, la dirigencia del CNU con el objetivo de ganar terreno político/jurídico antes de entrar al debate sobre la ley de autonomía. Para el CNU y otros, que se metieron, los estudiantes eran solamente medio de presión para alcanzar objetivos estratégicos, no los actores principales, reafirmando un patrón histórico, que ya mencionamos arriba.

Los resultados de esta estrategia mutua de los dirigentes -Universidades, Gobierno, Asamblea - los conocemos, donde el desenlace trágico y fatal se produce por ende por la bruta arrogancia del poder militar, que bajo ninguna circunstancia quiso permitir, que los estudiantes se burlaran una vez más de el, como había sucedido los días anteriores, en el MIFIN y en el aeropuerto. O sea las cosas salieron del control de los muevepiezas, quedándose mártires -es decir una vez más jóvenes sacrificados- en el camino.

Una ley de la Transición

La Ley actual de Autonomía Universitaria, Ley 89, fue concebida en Marzo 1990, como una ley destinada a la defensa de las conquistas de la Revolución desde de las trincheras universitarias. Tomó como base un borrador de 87/88, que pretendía enmarcar las universidades dentro del proceso revolucionario. Nadie, que participó en los debates y que tenga todavía los borradores, observaciones y actas en su archivo como yo, puede negarlo.

Nada resultó como unos temían u otros esperaban. El 'gobierno desde abajo' no se dio, el mismo FSLN lo abandonó como estrategia. Tampoco se dio la concentración de militantes Militantes en las universidades: muchos entraron en 1990 pero no fueron recibidos con brazos abiertos y al final se quedaron solamente aquellos, que no encontraron mejores opciones en otros lados.

El concepto de trinchera no falló solamente por cambios externos, sino por las mismas contradicciones internas: en toda la década de los 80 no se había tratado a las universidades como bastiones del sandinismo sino más bien como reductos de la sociedad burgués, que se pretendía superar. Basta leer el último discurso inaugúral de Daniel Ortega para el Año Lectivo 1987.

Precisamente por desconfianza y no por confianza se había montado toda una estructura de control y seguimiento -el aparato del Consejo Nacional de Educación Superior-, para reglamentar y controlar las universidades hasta en los más mínimos detalles. Obvio que en esta década las universidades no tenían ninguna prioridad presupuestaria y el porcentaje asignado no alcanzo ni el 3% histórico. Obvio igual, que las autoridades se nombró por la Presidencia de la República, nada de elecciones, mucho menos de autonomía.

Igualmente las organizaciones gremiales, en lo particular la organización estudiantil, se habían convertido en meros medios de transmisión, donde en lo particular a UNEN le tocó el papel de movilizar y reclutar para el Servicio militar. En consecuencia habían colapsado de hecho, de tal forma que en varias facultades y universidades en 1987, 1988 y 1989 nisiquiera se encontraron candidatos para las elecciones estudiantiles.

La Universidad como cuartel ?

No obstante entonces, que las universidades públicas de hoy están lejos de 'bastiones de sandinistas ortodoxos', como supone equivocadamente el Ministro Belli, si la Ley de Autonomía implementa a dentro de la Universidad un régimen vertical de poder y mando, incompatible con un desarrollo académico. Las personajes más importantes son Rectores y Decanos y sus respectivos comisiones y consejos.

Para mantener el control que antes se tenía a través del CNES, se le dio una posición fuerte y mayoritario a los representantes gremiales, de tal forma que estos tienen la última palabra en los consejos, estableciéndose a la vez exclusividad para los organizaciones gremiales existentes, que en la actualidad de hoy representan solamente la minoría, como muestra claramente la participación escasa en lo particular en las elecciones.

Para prevenir, que alguien nuevo se metiera desde afuera, se estableció al CNU como legislador, juez y parte: Cualquier nueva universidad o Centro de Educación Superior requiere de la autorización del mismo para funcionar legalmente.

Pero no se estableció por lay ley criterios exactos, bajo lo cual el CNU debe conceder tal autorización. Obvio entonces -como admitó publicamente el Presidente del CNU-, que se exgió a la instuciones aspirantes la renunica previa a la participación en el 6% como condición para autorizar su funcionamento.

Asignarle a esta universidad el papel de trinchera no resultó viable. Pero si, fortaleció una tendencia de autoexilio aún con signos cambiados, que mantenía la Universidad lejos de su ambiente. Los intentos de romper el circulo, in lo particular de la UNAN Managua y de la UNI en los años 1991/93 por tanto no fructificaron ni adentro ni afuera.

Un intento, fracasado antes de iniciarse

Como resultado del fin de la guerra, en estos mismos años se incrementó en forma explosiva la cantidad de estudiantes. Solo de ejemplo, la UNI de 1990 a 1992 creció de 3500 a más que 7000 estudiantes. Esta explosión, que las universidades no supieron a manejar conjuntamente con reglamentos y planes de estudio vigentes desde de los años 80, forman la base social para el primer movimiento para el 6% de 1992.

Este movimiento nació en forma genuina desde de los bases estudiantiles -a diferencia de 1995-, y los jóvenes reclamaron no solamente un financiamiento adecuado sino también un profunda reforma universitaria. Pero era más: era una generación desmovilizada que reclamaba el papel de protagonista como las generaciones anteriores, una generación la que desde 1985 hasta 1990 había servido solamente como base de reclutamiento y movilización. Entonces, no eran casual las consignas contra el aquel entonces todavía Jefe del ejercito General Humberto Ortega, lanzadas desde de la marcha culminante a la Asamblea.

Con la experiencia en mecánica política ganada en la fase anterior, el aparato logró divertir los objetivos hacia una campaña en defensa del estatus económico, en lo particular de aquellos segmentos docentes y administrativos que no tenían perspectivas fuera de las universidades, salvo de regresar a la secundaria o de engrosar las filas de los desempleados por compactación del estado. Estos segmentos se sentían aún más amenazados porque -a diferencia a los años 80- hay una sobreoferta de personal calificado en la calle, en lo particular por aquellos, que terminaron sus estudios en el exterior y regresaron con títulos de postgrado más experiencias en investigación y desarrollo.

Como cualquier reforma universitaria tiene que incluir una revisión critica de los escalafones y posiciones, para incentivar nivel e iniciativa, la reforma fracasó aún antes de iniciarse. Otra vez, la UCA sale del panorama, quizás porque los gremios en ella no tienen el papel dominante como en las demás universidades.

Urgen cambios de fondo !

Si no se quiere continuar la misma pieza, si, como le corresponde, la Universidad quiere romper hasta con patrones históricamente establecidos, entonces urgen cambios de fondo y no otro arreglo entre poderes y fracciones.

Hay que sacar las universidades públicas del juego político.

Deben encontrarse formas más democráticas, abiertas y participativas para la participación de toda la comunidad en la dirección de la Universidad, superando la camisa de fuerza de los gremios, donde por elecciones indirectas en varias etapas o por planchas amarradas, al final se impone el más astuto en alianzas sobre aquel que argumenta.

No hay debate libre y abierta en busca de consenso o por lo menos convivencia en la diversidad sino las elecciones abiertamente apuntan a conquistar el poder para marginar al oponente.

El estancamiento -tanto en investigación como en docencia y planes de estudio- es resultado directo de esta estructura vertical. Por tanto hay que a la vez democratizar como academizar las estructuras.

El periodo actual de un rector o decano es de 4 años renovables, para despolitizar sería conveniente adoptar un esquema con periodos mucho más cortos de uno a dos años, sin reelección. Por Conrector y Prorector (el rector anterior y el futuro rector ya electo) como miembros de la dirección se puede garantizar la continuidad institucional. Igualmente a nivel de la facultades.

No debe haber elecciones por planchas ni exclusividad en la representación gremial. Para academizar, se debe exigir que las autoridades salen de y regresan al cuerpo docente activo, impidiendo el fenómeno del funcionario, que avance de posición administrativa a posición administrativa, desvinculándose cada día más de la academia, de tal forma que al final ya no tiene vía de regreso.

Hay que establecer formas de participación efectiva, democrática y amplia para los estudiantes

, lejos del sistema del 'Centralismo democrático' de ahora, donde en elecciones de escasa participación se elige una plancha como cupula nacional, que después baja las orientaciones.

Defiendo -y lo he defendido desde de mis años como dirigente estudiantil en los años 60 hasta la fecha- el derecho del estudiante a participar con peso en la Universidad. Ellos son la razón de ser de esta y -como ya son jovenes adultos- tienen todo el derecho de incidir en su propio futuro.

Es más, si nuestros profesionales del siglo XXI no aprenderán en la Universidad, como ejecer en forma pensada, sensata y argumentando la democracia, no van a desarrollar este habito una véz ocpuando los timones de la sociedad. O sea, una universidad autoritaria y paternalista produce autócratas, y ya no hacen falta más de estos en el país.

Hay que separar el financiamiento del estudio para aquellos, que no cuentan con los recursos propios necesarios, del financiamiento institucional de las universidades.

Sino, se sigue beneficiando a quien no es el más necesitado. Necesitamos un sistema de becas, que -en forma escalonada- cubre desde de los costos directos del estudio -aranceles, libros etc.- hasta los costos de vida.

Esto presupone, que se termina con la ficción de que la universidad pública fuera gratis. Nunca fue así, sino desde decadas hasta la fecha podía costar hasta la vida estudiar. Pero siempre tenían que pagar más los que tenían menos.

El programa puede financiarse -como capital de semilla- por un lado por una aportación sustancial del estado, pero puede ser abierto a que otros también aportan, ONG, Instituciones Nacionales e Internacionales, hasta la empresa privada.

El programa debe dejar al estudiante la elección tanto que como donde estudiar, es decir en universidades públicas igual que en universidades privadas. No es justo, que solamente el rico tenga la opción de elegir.

No obstante pueden haber fondos para programas específicas de becas en áreas, de interés específico sea del estado o de la empresa privada. Cada universidad puede decidir si quiere calificar para un programa así y cada estudiante, si lo quiere estudiar o no.

El programa de becas puede (y debe) contemplar, que el beneficiado devuelve parte de la inversión hecha en el, sea en forma de pagos ya como profesional, sea en forma de servicio social o de contrato de trabajo por tiempo limitado, donde hay tantas posibilidades como necesidades en todas y cada una de las especialidades que ofrecen la universidades.

Hay que terminar con el papel del CNU como legislador, juez y parte.

Es decir hay que establecerse por la ley, cuales son los criterios por igual, que debe cumplir una Universidad o un Centro técnico para funcionar legalmente. El CNU debe limitarse a constatar que un centro haya cumplido con las condiciones establecidos por la ley para integrar nuevas instituciones, donde obvio no se pueda ni se deba exegir, lo que las mismas instituciones ya establecidas no cumplan.

Igualmente debe establecerse por la ley, como y en base de que criterio se distribuye -si acaso- un subsidio institucional entre las instituciones de la educación superior, no como ahora en base de decisiones nunca publicadas del propio CNU.

Dado el nivel de autonomía que la sociedad ha dado por la constitución a la Universidad, la ley debe establecer que ella rinde cuenta publicamente de su hacer en todos los aspectos -por ejemplo en forma de resumenes semestrales a publicarse obligatoriamente en los medios de comunicación- y no solamente por un informe para la gaveta del controlador sobre la ejecución presupuestaria del aporte estatal como ahora.

Hay que sacar la Universidad de la lógica fatal de presentar miseria para obtener fondos.

Debe haber un fondo nacional -como por ejemplo una fundación nacional para ciencia, tecnología y desarrollo- que asigna fondos para proyectos específicos, donde tales fondos deben tener el carácter de inversión y no de subsidio para gastos corrientes. Esto no excluye, que se contrate los servicios de las universidades en una amplia área, incluyendo las áreas de educación y salud. No obstante, se pagará por el servicio brindado y no se da un subsidio institucional incontrolable. Otra vez este fondo puede financiarse con un aporte sustancial del estado, pero debe ser igualmente abierto para la participación activa de otros.

En la docencia, se debe partir del pleno respecto efectivo a la libertad de cátedra,

definiendo por los planes de estudio solamente los objetivos de asignaturas y no -como ahora- hasta el contenido de cada sesión de clase para los próximos 5 años. Los reglamentos deben limitarse a reglamentar lo imprescindible y no pretender de definir hasta en minutos a que deben dedicarse el docente y el estudiante cada semana del año.

Obviamente más libertad interna debe ser acompañanda por más competencia interna. Por tanto el contrato de por vida debería ser la excepción y no la regla. No debe ni puede haber promoción salarial solamente por antigüedad, sino por desempeño demostrado. Las posiciones deben llenarse por oposición, que se sustenta en trabajos y clases demostrativas. Se debe exigir, que los docentes no solamente imparten clase sino se vinculan a través de proyectos o practica profesional con la realidad afuera.

Si la Universidad pública en verdad pretende ser la opción

de preferencia para egresados de la educación pública, entonces en lugar de sacar provecho del bajo nivel de esta como ahora, entonces ella debe incidir en forma activa en mejorar el nivel de esta educación.

Ha habido tiempos -aún en Nicaragua- en lo cual las facultades de Ingeniería y Ciencia Naturales, se metieron en forma directa a mejorar la enseñanza en ciencia y tecnología del nivel secundario. Hay otra vez un sin numero de formas: desde el desarrollo de curricula y programas, pasando por estudiantes de años superiores, que se ganan su beca enseñando pero con apoyo institucional.

Puede haber, como en Argentina y Mexico, hasta escuelas modelo como proyecto conjunto entre educación pública del nivel primario, secundario y técnico y la Universidad. Para estimularlo podría haber otra vez fondos para proyectos comunes .

... y tenemos la energía para hacerlos ?

Pienso que estamos ya sobre la hora, para que las universidades rompen el patrón del subdesarrollo autoinflingido. Es hora, que ellas se ganan el respecto hacía afuera no por sus reclamos sino por sus contribuciones. Es hora, que se deja a formar futuros empleados, que buscan donde obtener ingresos de transferencia, comportándose los universitarios como aquellos.

Para esto la Universidad tiene que actuar como empresa nacional rentable de inversiones a largo plazo y no como cliente en quiebra dependiente de subsidios para tiempos indefinidos.

Hagamos las universidades lugares atractivos para la cooperación externa, estrategia mas exitosa que la de producir lastima: Mientras Costa Rica cuadruplicó los fondos externos disponibles para ciencia, tecnología y desarrollo en los últimos 3 años, en Nicaragua se han reducido a menos que la mitad.

A nuestras aulas viene una juventud llena de esperanza y de entusiasmo, una juventud, dispuesta a cualquier sacrificio para construir su propio futuro. Y puesto que Nicaragua se hace cada año un año más joven, mientras los países viejos se hacen cada año un año más viejo, esta juventud es una fuente inagotable de energía.

Ahora, si le damos a esta juventud solamente nuevas interpretaciones y promesas, si la engañamos ofreciéndole carreras sin perspectivas e importancia real y peor atrayendo a dichas carreras los más talentosos, si no la hacemos participar a esta juventud activamente en los cambios más que necesarios, entonces cometemos un pecado mortal en contra del futuro y nuestros hijos algún día nos van a pasar la cuenta.

Por otro lado: Si hacemos de la Universidad un instrumento efectivo del cambio mismo, una palanca para terminar con la pobreza, con el subdesarrollo y con la dependencia, si convencemos por hechos que educación, ciencia y tecnología son instrumentos más idóneos para esto que la consigna politiquera o peor las armas, entonces tendremos un potencial mejor que los países desarrollados.

"Sostengo, que el único objetivo de las ciencias sea aliviar las penurias y miserias de la existencia humana. Si científicos atemorizados por potentados egoístas se autolimitan a acumular conocimientos por estos conocimientos, entonces tal ciencia de ustedes podría convertirse en ciencia mutilada y toda nueva maquinaria no implicaría más que nuevas vejaciones. Con el tiempo podéis descubrir todo, que haya por descubrir sin embargo el avance de ustedes no será más que avanzar sobre la humanidad."

Bertolt Brecht, Galileo Galilei

Managua, los Dias de Navidad 1995

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¿a la servidumbre por la Universidad?

Mar 28, 2008 by Cornelio Hopmann

Al analizar las perspectivas de desarrollo de un país, hay que tomar en cuenta 3 elementos diferentes, la situación presente y sus antecedentes, el potencial en recursos disponibles y al final la capacidad del país de movilizar y orientar los recursos disponibles hacia el desarrollo. Obviamente hay una relación entre los 3 elementos en que pobreza generalizada da un mal punto de partida o que analfabetismo funcional omnipresente no da mucho potencial.

Aún en estas condiciones puede haber menor o mayor capacidad de movilización, y esta capacidad no la definen ni los miserables ni los analfabetas sino los con la mejor preparación que a la vez en lo general gozan de condiciones de vida mejores -no necesariamente buenas- que las grandes mayorías. Precisamente a esto apuntaba la consigna ¡a la libertad por la universidad! del rector de la autonomía Fiallos Gil.

Se puede constatar, leyendo escritos de y sobre aquellos tiempos, que la Universidad, tanto sus docentes y más aún los estudiantes, tenía gran capacidad de movilización, hasta que en la segunda mitad de los 80 -me consta- se la instrumentalizó a la Universidad con fines a muy corto plazo y se eliminó por completo la autonomía, resultando hasta hoy día una Universidad incapacitada.

No obstante, en términos formales la Ley de Autonomía de las Instituciones de Educación superior, Ley 89, del 1990 les dio a las universidades y su órgano rector, el Consejo Nacional de Universidades, más autonomía legal y responsabilidad que nunca y -aunque después de peleas constantes- un flujo de recursos materiales garantizado como nunca antes.

Al CNU, vea el Título VIII Capítulo Único de la ley 89, le toca la exclusiva responsabilidad de velar por el desarrollo de todo el sistema de educación superior, en particular según Art. 58, Velar por que las universidades y centros de Educación Técnica Superior respondan a la formación de profesionales, Elaborar y coordinar la política nacional de la Educación Superior del país, en función de los recursos existentes, Dictaminar sobre la apertura o cierre de carreras, Autorizar la creación de nuevas universidades o centros técnicos superiores.

Por tanto la responsabilidad política por la situación actual de la educación superior le cae única y exclusivamente al CNU y sus miembros, a nadie más. Si la ley tiene vacíos, pues hubo 18 años en los cuales el propio CNU hubiera podido proponer reformas a la ley.

De hecho en los 18 años pasados el CNU pareció mas interesado en manosear la ley que cumplirla. La ley 89 no conoce a dos clases de universidades, las adentro y las afuera del CNU, sino según art. 57 el CNU debería estar constituido por los representantes de todas las universidades, incluidas las instituciones autorizadas por el CNU en virtud del art. 58, inciso 7. Se autorizó cobros por carreras no solamente en las universidades privadas fuera del CNU, sino también en las dentro del CNU y hasta en universidades estatales, mientras el art. 3 reza que el acceso a las Instituciones de Educación Superior es libre y gratuito para todos los Nicaragüenses. Al fin el CNU descubrió como su negocio fabuloso la autorización misma tanto de universidades como de carreras a la razón de 20,000 (veinte mil) dolares por carrera, mientras la ley no contiene autorización alguna para tales cobros.

Con tanto potencial jurídico propio no hacían falta las leguleyadas para justificar el atropello permanente a la ley, ni tampoco para el acoso al erario mucho más allá de lo intencionado por el 6% constitucional, siempre con un solo motivo: plata. Si el Presidente del CNU Telémaco Talavera pone hoy el grito al cielo por la mercantilización de la educación superior, suena como el ladrón maestro gritando: ahí corre el ladrón.

Lo que debe hacerse es rescatar la Universidad de la servidumbre, bajo la cual la mantienen las autoridades actuales del CNU. Urge o el estricto apego a la ley vigente o su reforma profunda lo antes, para volver a la Universidad como anhelada por Fiallos Gil. Si no hay libertad por la Universidad, entonces la misma solo reproduce la servidumbre también en la sociedad, como ya lo anotaron en sus escritos hace mas que treinta años Julio Buitrago, Manolo Morales, Ricardo Morales y Carlos Fonseca.

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Cuando la dinámica social impide el desarrollo

Mar 11, 2008 by Cornelio Hopmann

En la semana pasada la revista Science (texto del estudio) publicó los resultados de un estudio sobre las tendencias de colaboración en favor de bienes compartidos en 16 países muy diferentes. A diferencia a estudios usuales, de ejemplo cuestionarios, se usó un diseño experimental para indagar el comportamiento de grupos similares, en este caso estudiantes universitarios, comparándolo después y analizando su relación con características conocidas de los países.

En el diseño un grupo de 4 estudiantes recibió 20 fichas por estudiante. Después cada participante decidió cuantas fichas a invertir en un proyecto común, donde al final cada uno recibió el mismo 40% de las fichas del proyecto, de tal forma que al invertir todos todas sus fichas, cada uno recibiera 32 fichas de retorno como resultado del esfuerzo común. Sin embargo si de ejemplo uno ponía solamente una ficha y los otros 3 sus 20, el vivo se quedaba con 43 fichas y los tontos solamente con 24 cada uno. Al final del juego se convirtió las fichas por dinero real.

Al jugar el mismo juego en varias rondas, en todos los países se redujo naturalmente la disposición de aportar fichas, pero sin muchas diferencias entre los países. Después se introdujo una variante. En ésta no solo se informó a cada participante cuantas fichas había aportado cada uno de los demás sino además se permitió el castigo anónimo: invirtiendo una ficha, se podía multar a otro miembro del grupo con la perdida de 3 fichas, o sea hasta la justicia cuesta.

De nuevo se jugaba varias rondas, y ésta vez si salieron diferencias sustanciales. Había un grupo de países, en lo cual se educó por medio de las multas a los aprovechadores con el resultado que al final todos invirtieran casi por igual y por tanto resultaran igualmente beneficiados. Además la inversión en el bien compartido se aceró al optimo de 80 fichas. Al otro extremo hubo un grupo de países, en lo cual se castigaron no solamente a los aprovechadores sino también a los colaboradores más destacados, estableciéndose al final igualmente un nivel de contribuciones estables, pero llegando ni a un tercio del beneficio tanto individual como compartido. En el primer grupo estaban países como los EE.UU., Dinamarca, Suiza, Gran Bretaña, Australia y Alemania pero también Corea del Sur. En el segundo grupo estaban países de la Ex-Unión Soviética, países árabes pero también Grecia y Turquía. Al analizar correlaciones con factores socio-culturales, se destacaron positivamente países con un alto indice de confiabilidad legal así como un alto aprecio al desempeño individual, mientras al otro lado estuvieron los países con baja confiabilidad del sistema legal y a la vez una cultura más conformista.

A los autores del estudio -todos de países del primer grupo- les sorprendió en particular un resultado: lo más flojo el sistema legal, lo más se castigaba ya entre los jugadores mismos a los destacados colaboradores, castigo contra toda lógica aparente porque se castigaba precisamente a aquellos quienes habían aportado lo más al bien compartido, o sea se castigaba la excelencia.

Tengo que confesar que a mi, después de 22 años de vivir de Nicaragua, no me sorprendió este resultado ni en lo más mínimo, sino me sirvió como una reafirmación más del por qué Nicaragua no pudo ni podrá avanzar, a pesar de tanta colaboración externa.

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Miopía y avidez de TELCOR impiden el desarrollo rural

Mar 10, 2008 by Cornelio Hopmann

Ya en el año pasado eNicaragua documentó que en el 80% de los municipios rurales de Nicaragua hay técnicamente la capacidad para ofrecer Internet de Banda Ancha. Gracias en primer instancia a las inversiones de ENITEL, pero también a menor escala de otros operadores, habrá en éste año puntos de acceso de Banda Ancha a Internet en el 90% de los municipios.

eNicaragua tiene un inventario completo de literalmente miles posibles beneficiarios en 140 municipios rurales del país. Sin embargo tal beneficio no llegará a los usuarios finales, entre ellos alcaldías, centros de salud, escuelas, estaciones de policía, cooperativas, cibercafés, micro-financieras y muchos otros, de las zonas rurales ni hablar. . Aunque técnicamente posible, ningún proveedor les puede ofrecer el servicio a precios de Managua, pues la avidez de TELCOR no lo permite.

Las tecnologías más acertadas para cubrir los cascos urbanos de estos municipios así como para llegar a las zonas rurales son las tecnologías inalámbricas conocidas como WiFi y WiMax. Usando estos, varios clientes puedan conectarse a un punto central compartido con una inversión mínima por cliente de unos 50 US$. eNicaragua elaboró las bases para los planes y las mapas de conectividad en los 140 municipios mencionados.

Se usa bandas en el espectro radio-eléctrico, reservadas para éste propósito por la organización mundial del la telecomunicaciones, la UIT, y por tanto sin arancel alguno ni necesidad de licencia en los Estados Unidos y Europa. No así en Nicaragua. En Nicaragua no solamente se prohíbe la configuración mencionada -múltiples clientes con un punto de acceso compartido- sino solo TELCOR ya cobra por cada conexión lo equivalente a 23 US$ mensuales, es decir más de lo que cuesta un conexión simple a Internet en Managua. Como los proveedores de Internet no pueden regalar su servicio, el servicio en las zonas más pobres del país costará al menos el doble de la comparativamente rica Managua, gracias a las restricciones regulatorias y al cobro excesivo de TELCOR.

Por las condiciones impuestas se pone además en peligro el cumplimento de las metas de un programa de telecomunicaciones rurales, un programa acordado con y financiado por el Banco Mundial. Las autoridades de TELCOR saben del peligro a más tardar desde julio del año pasado, cuando se comprometieron con el Banco Mundial a subsanar los problemas encontrados.

A la fecha sin embargo miopía y avidez en una sola institución como TELCOR al parecer pesaron más que las necesidades reales de desarrollo de miles de beneficiarios en las zonas rurales del país, a pesar de toda la retorica tan diferente del gobierno actual.

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¿quienes son los culpables de este desastre anunciado?

Mar 05, 2008 by Cornelio Hopmann

Hace apenas 7 meses escribí un columna "Informáticos al desempleo" para en mi BLOG http://blog.enicaragua.org.ni/roller/reflexiones/entry/informaticos_al_desempleo, que a la vez  hizo referencia a una columna publicada en La Prensa hace unos 9 años, levantando la voz en vano que la proliferación sin pensarlo de carreras en computación iba a producir desempleados de primera clase paar el siglo XXI y a la vez -por su irresponsabilidad- constituía un cruda burla a las aspiraciones de miles de jóvenes.
Hoy -vean el adjunto- puedo -gracias al Censo 2005 y al trabajo excelente del INIDE, que puso los datos del censo en forma de consultas en línea en la WEB- presentar las evidencias (vean el adjunto):
¡Solamente el 52% de los profesionales graduados en Informática y campos afines está trabajando en forma regular y aún de estos no se sabe, si trabajan en su área (de un total de 27,572 graduados respectivamente egresados solamente 14,567)!
Me permito las siguientes preguntas:
(1) ¿Donde están hoy las irresponsables autoridades universitarias confesando publicamente mea culpa, mea culpa, mea máxima culpa?
(2) ¿Donde están las organizaciones de caracter gremial reclamando los derechos burlados de éstos jovenes?
(4) ¿Al fin que podemos y debemos hacer conjuntamente -Sector público, privado, académico, Sociedad Civil- para no desperdiciar semejante capital humano?

A veces Nicaragua me pone al borde de lo rabioso: no solamente les negamos al 54% de los jovenes cualquier oportunidad -los que ni quiera logran a terminar la primaria- sino encima mandamos al traste a los pocos que a pesar de todo lograron a calificarse un poco -todas las debilidades admitidas. Y todo a ciencia y conciencia aparentemente tranquilla -yo no fuí- de los toma-decisiones del país (y no desde ayer, sino desde décadas).
Con toda sinceridad yo no conozco otro país en el mundo, que quemase en semejantes cantidades a sus jóvenes (Quizás con la excepción de China en tiempos de la famosa revolución cultural). País que hace esto de hecho no está interesado en lo más mínimo en su desarollo. Con toda la razón del mundo los jovenes prefieren de haber nacido en otro y anelan cualquier oportunidad para salirse en definitivo de semejante país hecho desastre.


Trabajó hace 2 semanas





Carrera Concluida No Permisos Inactivo en colectiva Total %trabajo %desempleo
Licenciatura en Informática 541 438 4 1 980 55.2% 44.2%
Licenciatura en Informática Administrativa 82 96 1 - 178 46.1% 53.4%
Ingeniería en Sistema Informativo 76 73 1 - 149 51.0% 48.3%
Ingeniería en Administración de Sistemas Informáticas 14 24 - - 38 36.8% 63.2%
Licenciatura en Computación 2,500 1,825 19 2 4,327 57.8% 41.7%
Licenciatura en Ciencias de la Computación 207 166 2 - 373 55.5% 44.0%
Ingeniería en Computación 2,130 2,033 14 5 4,168 51.1% 48.3%
Ingeniería Electrónica 1,420 673 11 - 2,093 67.8% 31.6%
Ingeniería en Sistemas 6,052 6,469 44 7 12,528 48.3% 51.2%
Licenciatura en Ciencias de la Computación Bilingüe 8 25 1 - 33 24.2% 72.7%
Licenciatura en Informática y Computación 102 92 1 - 194 52.6% 46.9%
Ingeniería en Sistemas de Computación 304 305 4 - 609 49.9% 49.4%
Ingeniería en Computación y Sistema 184 180 4 - 364 50.5% 48.4%
Ingeniería en Sistemas y Tecnológicas de la Información con mención en 159 119 4 - 278 57.2% 41.4%
Diplomado en Sistema de Computación 9 -
- 9 100.0% 0.0%
Ingeniería Industrial y de Sistemas 282 217 1 2 501 56.3% 42.7%
Ingeniería en Telemática 19 17 - - 36 52.8% 47.2%
Ingeniería en Telecomunicaciones 188 68 - - 256 73.4% 26.6%
Ingeniería en Electrónica y Telecomunicaciones 255 128 3 - 383 66.6% 32.6%
Licenciatura en Ciencias de la Educación con mención en Informática Educativa 35 40 - - 75 46.7% 53.3%
Totales 14,567 12,988
17 27,572 52.8% 47.0%

 

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De los especialistas universales

Mar 04, 2008 by Cornelio Hopmann

En la observación que los perfiles existentes de carreras universitarias ofrecen de todo un poco pero nada con la profundidad requerida, quizás la comparación con la areonaútica nos podría ayudar.

Imagínense un carrera universitaria la que promete que su egresado podría ser tanto piloto de un Boing 747 como jefe de la torre de control del aeropuerto de Miami pero estaría a la vez capacitado para construir un Airbus 380. Para cualquiera sería aparente que semejante profesional universal ya no existe sino que al nivel actual de desarrollo de la areonaútica cada uno de éstos oficios requiere de una formación muy propia y con enfoques específicos. Sin embargo los perfiles tentativos de muchos planes de estudio vigentes prometen precisamente ésta formación del especialista universal, y hasta más de esto, pues el egresado no solamente sabrá como construir, controlar y volar aviones de cualquier clase sino además dominará los aspectos económicos de la aviación y lo necesario para construir aeropuertos.

Ahora bien, hay quienes argumentan que la informática -similar a la Ingeniería Industrial o las Matemáticas- sea en primer instancia una colección de conocimientos metodológicos, lo cual se pueda aplicar fácilmente en muchas áreas. Sin profundizar acá: cuando ésta gente habla de matemáticas, muy probablemente se refiere a las matemáticas del siglo XIX pues las matemáticas de hoy también son bien diversificados y especializados.

Pero en el caso de la informática mucho menos es cierto por dos razones: la primera las herramientas mismas que se usa, desde los sistemas operativos hasta sistemas de diseño y desarrollo, tienen por si mismo una formidable complejidad y requiere de estudio y experiencia para dominarlas y por segundo precisamente por el avance de la informática en mucho campos, cada en área de aplicación desde contabilidad y finanzas hasta medicina se han acumulado conocimientos, experiencias, herramientas y sistemas propias del área, donde sin conocerlos un profesional no puede desempeñarse exitosamente.

Consecuentemente la ACM mantiene 34 grupos de interés especial (http://www.acm.org/sigs) y la Computer Society de la IEEE 40 comités técnicos o similares (http://www.computer.org/portal/site/ieeecs/index.jsp). A la vez en cuanto al dominio de la herramientas existen más que una docena de certificaciones